Entrevista a John Macaluso sobre los 20 años de Ark

«Si encuentras a una banda con el espíritu de Ark, envíamela. Quiero oirla por mí mismo.»

Con motivo del 20 aniversario del lanzamiento del primer (y homónimo) disco de Ark, hablamos con su alma máter, el batería John Macaluso, que nos habla del proceso compositivo de la banda, de su relación con el resto de miembros, de su visión actual del prog y de muchas cosas más.

¿Cuáles son las diferencias entre Burn the Sun y el primer disco de Ark?

Principalmente el sonido, por supuesto, porque el primer disco originalmente era una demo. Seguramente seamos la única banda que firmó un contrato discográfico en una tienda de discos. Fui con Tore Østby (guitarrista) a una tienda de discos en Oslo (Noruega), y conocimos al dueño de una discográfica que nos firmó allí mismo y dijo que quería sacar el disco tal cual estaba. Nunca lo regrabamos. De hecho no lo grabamos en un estudio profesional, sino en el gimnasio de una escuela, Tore y yo solos. Fue algo innovador, de alguna manera.

En el primer álbum Jorn Lande (voces) escribió las letras, pero Burn the Sun era un concepto mío, así que las escribimos juntos al cincuenta por ciento. En contraposición al primer álbum, Burn the Sun es un disco conceptual. Pero la historia no está contada en orden. Es decir, el principio de la historia no comienza en la primera canción. Queríamos hacer una especie de juego tras lanzar del disco: que la gente recompusiera el puzle poniendo las canciones en el orden correcto para entender el concepto.

Además, Burn the Sun fue grabado cuando cada uno de nosotros estaba teniendo problemas graves en su vida. Es uno de esos extraños momentos dónde todos lo estábamos pasando mal, y trasladamos eso a nuestra música. El mejor momento para escribir y grabar un disco es cuando estás viviendo un infierno personal (risas); es una vía de escape.

Burn the Sun fue especial porque quisimos ir más allá. En el primer álbum quise alejarme deliberadamente de las cosas que había escuchado, así que los ritmos simples no están presentes, como en Where the winds blow. Yo venía de tocar en bandas como TNT o Riot, bandas de rock. Este era mi primer intento para encontrar mi propio estilo y, en cuanto a la batería, es diferente a la mayoría de estilos.

¿De dónde vienen las influencias del flamenco?

Cuando yo estaba en TNT, conocí a Tore en Noruega porque compartíamos local de ensayo con su banda. Nosotros ensayábamos de noche y ellos por la tarde. Así que un día en que Tore se quedó hasta tarde y yo estaba ensayando y comenzamos a tocar juntos Race with the devil on a Spanish highway de Al di Meola, él con la guitarra acústica. Ahí empezó.

Empezamos a viajar mucho mientras escribíamos canciones, y a tocar con gente de Noruega, de Francia, gente de clubs, de la calle. Hablábamos con ellos y nos daban ideas. De ahí vienen los toques flamencos, porque estábamos muy influenciados por las músicas del mundo: música india, latina, ritmos cubanos, africanos… Suele etiquetarse a Ark como metal progresivo, pero es complicado poner una etiqueta porque añadí influencias de músicas de todo el mundo en la batería y en la composición de esas canciones.

¿Cuál es tu canción favorita de Ark?

Absolute Zero.

Muchas de las canciones de Ark , así como en mi disco en solitario, fueron primero compuestas a la batería. Yo aportaba un ritmo y sobre él Tore y yo escribíamos toda la música. Improvisábamos horas y horas y grabábamos todo. A veces teníamos el título de la canción incluso antes de empezar.

En aquel momento, mientras escribíamos Burn the Sun, yo vivía en Nueva York. Un día, en un club, escuché a alguien tocar algo tipo jungle y drum&bass. Sonaba como una grabación, pero era Jojo Mayer con su banda Nerve. Si cerrabas los ojos sonaba como un disco de drum&bass. Nunca había visto nada igual, así que empecé a practicar y a empaparme. Absolute Zero tiene ese ritmo sacado de una canción de Madonna llamada Frozen, pero la aceleré como si fuera un ritmo de jungle.

Mientras estábamos componiendo tuvimos una sesión de fotos. De fondo sonaba un disco con una sola canción que escuchábamos en bucle. Era un tema de Björk llamada Jóga, que sonaba una y otra vez. Así que cuando empezamos con las voces Jorn tenía esa canción de Bjork en la cabeza. Es un gran cantante, así que introdujo muy bien esa influencia en la canción.

En cuanto a las letras, no tuvimos demasiado tiempo. Yo grababa la batería durante el día, luego se grababa el bajo por la noche y los teclados a la mañana siguiente. Jorn dijo que necesitaba ideas para las letras, así que cogí un libro de ciencia que había en la estantería y básicamente escogí algunas palabras y frases que me gustaron, como «solar flair». Todo vino por leer un libro de ciencia. Así que Jorn y yo estuvimos escribiendo las letras para esa canción, haciéndola encajar con el resto de la historia, y la grabamos esa misma noche.

¿Por qué crees que Ark sigue sonando fresco 20 años después?

Porque no copiamos a nadie. Todo era completamente original. Yo estaba frustrado tocando con bandas como TNT porque era muy restrictivo, así que Ark era mi espacio para explorar y mostrar mi estilo. Nos etiquetaban como metal progresivo, pero éramos y vivíamos como una banda de rock. No teníamos esa apariencia friki, sino que llevábamos un estilo de vida bastante salvaje, mezclado con música conceptual, pero que no sonaba a nada anterior. Jorn y Tore se referían a lo que hacíamos como «AC/DC tocando prog». Es curioso porque en Burn the Sun intentamos que la guitarra sonara a AC/DC , cosa bastante inusual en bandas progresivas, así que sí, es un álbum de rock que sigue vigente porque no se había hecho antes algo así, ni se ha hecho después.

Hay un millón de bandas haciendo tributos, pero apenas una o dos bandas tributo a Ark. ¿Por qué se sigue escuchando? Porque, y esto es algo muy importante, nosotros hacíamos canciones. Ahí está la clave. En el metal progresivo actual no hay canciones. Puede haberlas, pero normalmente el cantante se va durante 15 minutos y la banda empieza a fliparse tocando 5/4. Yo crecí escuchando prog, como Génesis o Yes, y ellos también lo hacían, pero como parte de la canción. Nosotros teníamos la técnica para hacer ese tipo de cosas, pero nos centrábamos en hacer buenas canciones.

¿Qué bandas o discos crees que mantienen el espíritu de Ark?

Como he dicho antes, no creo que haya ninguna banda que mantenga el espíritu. Tampoco hay bandas tributo a Ark. Es una de esas cosas con entidad propia.

Cuando hice mi disco en solitario, Union Radio, intenté hacerlo con la misma fórmula. Es muy parecido, pero intenté no copiarme a mí mismo. El título de la canción era lo primero que tenía, y luego escribía los riffs sobre la base rítmica. Es una forma de trabajar bastante infrecuente en el rock.

Aunque de vez en cuando sale buen material, tengo que quejarme un poco. El rock y el metal progresivo se han convertido en algo similar a la música dance de los 80. Todo está programado, puesto exactamente en su sitio, así que se pierde su realidad, su toque humano. Grabo muchísimos discos y yo hago tomas una y otra vez hasta que consigo ese sentimiento humano. Ahí es donde ocurre la magia, escuchando tocar a otra persona que te gusta, a la banda que te gusta. La gente sigue escuchando Led Zeppelin 30 años después porque te hacen sentir que estás con ellos en la misma habitación.

Este último año he estado escuchando a gente que no se basaba solo en el pasado e intentaba experimentar. Todo consiste en experimentar. No serás el Led Zeppelin o Frank Zappa de esta década si no experimentas, pero hay muchas bandas que solo quieren ser escuchadas o firmar un contrato discográfico. Todo ha cambiado, desde el sonido a la forma de promocionarte. Es un mundo distinto, pero yo sigo buscando algo realmente experimental, porque me encanta.

Hay una banda francesa llamada Magma, donde hay dos bajistas, cantan en un lenguaje inventado por ellos… es brillante. Cuando estuvimos escribiendo las canciones del tercer álbum, no digo que fueran una gran influencia, pero sí los tuvimos en mente mientras componíamos. Y poco más; no habrá nunca otra banda como Ark si las bandas no experimentan y mezclan estilos. No hay reglas en esto, siempre y cuando consigas llegar a la gente. Si encuentras a una banda con el espíritu de Ark, envíamela. Quiero oirla por mí mismo

-En 2010 fue anunciado un disco nuevo llamado Aradiokaos, pero nunca vio la luz. ¿Qué puedes decirnos de él? ¿Hay alguna posibilidad de escuchar algo de ese material en el futuro?

A veces la gente dice: ¿Por qué no se reunen Pink Floyd, o Van Halen? Porque no sabes lo que está ocurriendo entre bastidores.

Desafortunadamente, han ocurrido muchas cosas, y siguen ocurriendo, entre Tore y yo. Somos los fundadores originales, pero hay muchos asuntos oscuros. Así que nos separamos después del segundo álbum. Intentamos reunirnos, confié en él, y volvió a pasar lo mismo. La última vez fue el motivo de que yo abandonara Europa tras haberme mudado allí para trabajar en el tercer álbum y en la reunión.

Sobre este tercer album… sí, es un sueño para mí lanzarlo, pero estas historias entre bastidores arruinaron Ark. Es una lástima porque solo tenemos dos discos y nadie va a escuchar el tercero. La batería de algunas pistas están ya grabadas en Alemania, en el mismo estudio y con el mismo productor. Y una parte importante de las guitarras está terminada, así como de las letras. Escribí muchísimas letras para este álbum, que también era conceptual. Íbamos a llamarlo The DARK Album. La portada iba a tener un holograma, y cuando giraras el disco la D iba a desaparecer, dejando solo The ARK Album. Pero nunca se hará.

A nivel compositivo era genial. Aprovechamos un tiempo donde estábamos inspiradísimos. Alquilamos un local de ensayo como en los viejos tiempos, e improvisábamos durante horas; teníamos telepatía. Mi relación con Tore está completamente rota, pero como guitarrista es genial. Cada uno sabía donde quería llegar el otro. Era algo realmente mágico. Trabajábamos durante horas, grabábamos todo y durante la noche nos sentábamos y elegíamos las mejores partes, como hicimos en el primer disco. Teníamos bastantes canciones, e incluso fuimos a Alemania a grabar. Teníamos la guitarra y la batería, que es la base sobre la que construíamos todas las canciones. Normalmente dejábamos para el final las voces y las letras, pero teníamos los títulos de los temas, lo cual es muy importante porque influye en cómo se percibe cada canción. Intentamos hacer este tercer disco unas cinco veces, y cada vez… ¡BOOM! Desastre. Es una verdadera lástima, porque Ark es como mi hijo, la primera banda donde puse todo de mí.

Y sí, hay gente descubriendo a Ark 20 años después, incluso alumnos míos. Hay bandas que me contratan para grabar un disco por mi trabajo de entonces. Estoy muy orgulloso de aquello, pero es una lástima que no pueda continuar. Gracias por ayudar a la gente a que conozca Ark, porque tuvo un impacto importante en la escena prog. Creo que este tercer álbum estaba más dirigido a los fans. Podríamos haber llegado a mucha más gente. No estoy diciendo que el disco fuera más directo, pero el sonido, las canciones, los estribillos… estaban más pensadas para la gente. ¡Somos idiotas! Discutiendo por cosas estúpidas cuando Ark podría ser algo enorme ahora mismo… ¡Enorme! Pero estas cosas lo arruinaron. Nadie dijo que el rock&roll fuera fácil.

1 thought on “Entrevista a John Macaluso sobre los 20 años de Ark

  1. Ark !! Realmente me voló la cabeza lo grandioso de esta banda. Las baterias, las guitarras, bajo y la magnífica voz del señor Lande, le dan un impecable acierto a esta banda. Dos albumes gigantes, pero a mi gusto me quedo con el segundo.

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